Motivación ¿Emoción o razón?

Hola amigos, en esta semana se celebran varios eventos a razón de la semana del emprendimiento (no sé quién la instauró pero es un buen pretexto para poner el tema en agenda) trataré de asistir a algunos a conectarme  un poco más sobre el dinámico mundo del emprendimiento y comentaremos.

Hoy quisiera abordar el tema de la motivación, elemento fundamental en el desarrollo de un emprendimiento,  y competencia (la llamada auto motivación) que un emprendedor debe de cultivar y ejercer.  Hace algunos años (2001) cuando pasaba por las aulas del PAD de la Universidad de Piura, el profesor Pablo Ferreira me enfrentó  a una gran verdad, la motivación es un acto esencialmente racional. Claro, hasta ese momento siempre vinculé, como muchos, a la motivación con la arenga o la sola emoción trasmitida. De hecho si partimos de la etimología de la palabra encontramos que motivus (movimiento) y el sufijo cion (acción, efecto) se vinculan también con la palabra MOTIVO. Motivos o razones para hacer tales o cuales cosas, motivos para decidir hacer (o no hacer) esa es la fuente de la motivación.

Hay muchas teorías descritas respecto a la motivación basadas en las necesidades humanas (teoría de Maslow, Herzberg, Alderfer, Mc Clelland, Vrom  entre otras si les interesa profundizar en el tema) pero yo me quedo con la clasificación expuesta por Pablo Ferreira (la encuentran en su libro Gobierno de personas) que las agrupa en Intrínsecas, Extrínsecas y Trascendentes. Muy cercana a esta clasificación se encuentra lo expuesto recientemente por David Fishman en su reciente libro Motivación 360° donde acoge  a las motivaciones trascendentes dentro de las intrínsecas, libro muy claro para comprender las reales fuentes de la motivación, totalmente recomendable.

Entonces tenemos que la motivación Intrínseca tiene que ver con todo aquello que podemos disfrutar en el proceso del hacer y nos alienta. El aprendizaje vinculado a nuestras necesidades cognitivas, es un gran motivador en nuestra etapa temprana de la vida, descubrir lo nuevo, desarrollar la espiritualidad, el autoconocimiento, la autonomía.

Las motivaciones Extrínsecas tienen su origen fuera de ti y son consecuencias. El reconocimiento de terceros, el salario, los premios, condecoraciones, trofeos, la nota en la evaluación y en general los estados emocionales positivos son grandes motivadores predominantes en la mitad de la vida. Pero en este grupo también se llevan las palmas motivadores (no muy sanos pero muy potentes y efímeras a la vez) como el miedo, la culpa, la desaprobación y los castigos. Las motivaciones extrínsecas suelen ser generalmente efímeras.

La motivación trascendente nos lleva a la más noble de las motivaciones y menos efímera por cierto. Friedrich Nietzsche decía “aquel que tiene un porqué puede soportar cualquier cómo”

La motivación trascendente es motivación de alta calidad y se  encuentra  en los valores, las creencias y principios del individuo. La posibilidad de atender necesidades de otros (el verdadero espíritu de servicio al cliente necesita esta fuente) aun cuando pasen por encima de la suyas propias, dar el ejemplo, enseñar. Esta motivación genera compromiso y máximo esfuerzo. Estas lamentablemente predominan en la tercera parte de la vida, cuando nos enfrentamos a los años y cuestionamos  nuestros legados. Aun cuando el nacimiento de los hijos suelen ser para muchos un gran generador de  motivación trascendente, esta se concentra principalmente en asegurar bienestar económico y de consumo por miedo y culpas del pasado y/o proyectadas al futuro. Espero estar muy equivocado en este último comentario, pero igual lo dejo a reflexión.

Algunos ejemplos:

¿Por qué un vendedor se cambia de trabajo a una nueva empresa?

Motivador extrínseco: ganar más comisiones

Motivador Intrínseco: conocer nuevos mercados y técnicas de venta

Motivador trascendente: Servir mejor a los clientes que atiende.

¿Por qué un médico atiende a un paciente nuevo?

Motivador extrínseco: cobrar la consulta o consultas

Motivador intrínseco: Aprender, experimentar nuevos tratamientos

Motivador trascendente: Curarlo y lograr hacerlo sentir bien

Finalmente ¿Qué motivación necesita un emprendedor? Pues todas, en diferentes dosis y momentos. Si emprender significa elegir una actividad que te genere pasión, entrega y hasta sacrificio, si debes persistir en lograr tu visión, ir aprendiendo en el hacer, conseguir resultados, crear y crear para diferenciarte, persistir, organizar  y persuadir a tu equipo de los valores y frutos del proyecto, trabajar como ejemplo para otros y mantenerte automotivado y optimista, entonces sabes que debes de tener claro el o los por qué de tu emprendimiento. Las razones que te llevan a arriesgar y comprometerte, las recompensas que recogerás, el legado y ejemplo que pretendes construir.

Trata de eliminar el miedo, la vergüenza y la culpa de tus motivos para hacer y busca conocerte más a ti mismo en el proceso. Recuerda que todo tiene un propósito en esta vida y Dios conoce tus tiempos, la fe es y será siempre un respaldo que te permitirá tranquilidad. Contrariamente a lo que algún personaje de la política nuestra citó la plata no llega sola, tampoco el reconocimiento, ni el aprendizaje, se necesita trabajo y coraje.  Feliz semana a los emprendedores que lean esta nota. Dios les bendiga.

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