Re-descubrirse…una oportunidad para ser mejor

Retomando el tema anterior donde revisamos brevemente la presión que tenemos para re-inventarnos y como esta nos aleja, muchas veces, de la posibilidad de re-descubrirnos. La preguntas que quedan son: ¿Qué nos debería motivar al ejercicio de re-descubrirnos? ¿Qué beneficios nos otorga esta práctica? ¿Hay una edad o circunstancia especial para hacerlo?

Antes de resolver las preguntas debemos ser plenamente conscientes que todas las conductas tienen una estructura y esa estructura está basada en una relación pasado-presente, por lo tanto estamos siendo modelados todo el tiempo por nuestras experiencias de vida y la interacción con los que nos rodean. Todos recibimos “etiquetas” en la infancia y adolescencia, tenemos experiencias buenas y malas que nos “marcan”, vamos construyendo un “personaje” que nos puede resultar mas o menos conveniente en algunas circunstancias, pero personaje al fin. Lo cierto es que encontramos en  el sistema de incentivos de nuestra sociedad, empresas, instituciones educativas y familias premios que resaltan en sobre manera nuestras capacidades y habilidades desarrolladas para  el HACER y TENER, mas no necesariamente para desarrollar el SER. La única manera de re-descubrirnos es buscar estar en contacto con el SER, con nuestra verdadera esencia, desde donde podemos hacer los grandes cambios y mejoras, donde nuestras oraciones serán verdaderas y escuchadas.

Que mejor motivación que conectarnos con nosotros mismos para desterrar algunas CREENCIAS que NO nos aportan y se convierten en pensamientos limitantes, que nos fueron impregnadas en algún momento del tiempo y se convirtieron en un engrama desde el cual  reaccionamos y a partir de ellos, dejamos de ser pro-activos y auto gobernarnos, huimos creyendo que luchamos.

Que mejor que poder hacer cambios reales para mejorar nuestra actitud y pro actividad y ver los beneficios en  los resultados que obtendremos  en muchos ámbitos de nuestra vida, el espiritual, el profesional, el social entre algunos otros. No es fácil pero posible si se cultiva desde el SER practicándolo con voluntad y honestidad.

Para re-descubrirnos y ver claramente en que debemos re-inventarnos, queda claro debemos hacerlo desde la toma de conciencia y trabajo en nuestras barreras o pensamientos limitantes, muchas veces es necesario recurrir a un Coach, otras se resuelven con solo hacer un “inventario” personal y tomar conciencia de lo que no me aporta, otras no podemos reconocerlas y están encubiertas en sub modalidades del lenguaje y no podremos tampoco re-programarlas hasta contar con el apoyo de técnicas como la PNL entre otras.

Existen muchos beneficios del re-descubrirnos, cito algunos:

  • Liberarmos de antiguas “cargas emocionales”
  • Nos habilita para perdonar
  • Elimina la presión de agradar y potencia nuestra identidad
  • Favorece la empatía e inteligencia emocional
  • Desarrolla la Inteligencia Espiritual
  • Permite cultivar el auténtico liderazgo
  • Nos enfoca en lo que realmente queremos para ser felices
  • Mejora el balance de tus objetivos en distintos roles

No hay una época, edad o momento especial  para iniciar la conexión con nuestro SER , mientras más temprano cultivemos la práctica de liberarnos de engramas y pensamientos limitantes, mejor. De hecho durante la adolescencia es un buen momento para hacer el primer inventario y trabajar algunas “herencias” de nuestros padres y maestros.

Hoy en día en el mundo laboral un factor de competitividad ( y empleabilidad) es la satisfacción del individuo respecto de las actividades que realiza tanto en el campo laboral como, social, familiar y espiritual. La capacidad de preservar sus valores y transmitirlos, para eso ya no solo es suficiente entrenar la Inteligencia Emocional sino desarrollar la Inteligencia Espiritual. Trataremos más este tema en una próxima entrada.

Re-inventarse o Re-descubrise

Hoy en día vivimos inmersos en situaciones de cambio constante, en el trabajo, en la familia, en la sociedad, en la manera de consumir, de bailar, de escuchar, en casi toda nuestra cotidianidad se nos imponen cambios, casi se nos obliga a ellos. Algunos expertos  en salud mental afirman que la necesidad de Re-inventarse nace de situaciones externas ya sean positivas o negativas (generalmente) las cuales nos exigen cambios de manera inesperada. Es casi fruto de una “revelación” que me exige transformarme, a modificar mis gustos, aficiones y hasta relaciones. Modifica conductas, dicen es necesario. Conocemos que los procesos de cambio súbitos nos llevan a recorrer procesos mentales que van desde la negación, pasan por la resistencia, para darle paso al optimismo y exploración de nuevas opciones,  hasta su evolución final evidenciada en nuevos compromisos, que traen nueva aceptación y orgullo renovado.

¿Qué beneficio podemos sacar de esta necesidad de cambiar constantemente?

Pues abrirnos paso hacia un futuro más interesante y satisfactorio. Una oportunidad de visión creativa que renueve la estrategia para conseguir nuestros propósitos o quizá renovarlos. Si hay que cambiar fruto de una  crisis, estas siempre terminan configurando una nueva ventana de oportunidad para quien las experimenta.

¿Será suficiente re-inventarse?

En mi opinión no lo es. Es justamente la velocidad de los cambios “impuestos” la que nos lleva a, muchas veces, mutar a personajes que no somos y no queríamos ser. Hay que tener claro que  los grandes cambios, que nos exige un entorno más cooperativo es la capacidad de gestionar nuestros pensamientos (citado por Jimmy Azama, mi trainer en Programación Neuro Lingüística) Así como las organizaciones gestionan aprendizaje, los individuos debemos aprender a gestionar nuestro propio desarrollo, explotando al máximo nuestro potencial. Jimmy agrega “El sistema de gestión, sea personal o de una organización, que no tenga en cuenta los sentimientos y las esperanzas de las personas, no funcionara” La respuesta a la pregunta en este párrafo reitero es NO, no es suficiente re-inventarse es necesario primero re-descubrirse.

¿Qué caracteriza al re-descubrimiento?     

En el re-inventarse hay implícito un abandono de algo, una huida. El re-descubrirse implica introspección, búsqueda, lucha. No es posible hacer cambios desde el “personaje” que fuimos creando en las continuas re-invenciones, hay que hacerlas desde el SER y no solo presionados por el HACER y el TENER que son los principales drivers de la a re-invenciónLos grandes cambios, los trascendentales se realizan desde el SER y para llegar a eso debemos ser conscientes de las respuestas no están en el exterior, sino dentro de nosotros mismos.

Más adelante, en un próximo artículo abordaremos las herramientas con las que contamos para re-descubrirnos, ahora el reto preliminar es tomar conciencia.

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