La inteligencia, se encamina hacia el espíritu!

Desde inicios del siglo XX con la propuesta y difusión del denominado Coeficiente Intelectual (en alemán Intelligenz-Quotient, IQ) muchos de los que nacimos por los años 60’s  fuimos impactados y clasificados (con las consecuencias que esto generaría en el planteamiento de metas futuras) por este índice. Si tu resultado era 100 o menos casi no servirías para nada, hasta 115 en el promedio y solo más allá de 130 tendrías un futuro brillante y serías destacado y exitoso en “la vida”, atrevida sentencia implícita en la hoja de resultados de un test.

Mucho se ha estudiado al respecto luego del apogeo de esta  herramienta. Los resultados de estudios posteriores  sugieren que las pruebas de  IQ o CI tienen “fallas fundamentales” porque no toman en cuenta “la compleja naturaleza del intelecto humano con todos sus distintos componentes”.

Gardner en 1967 propuso la teoría de las Inteligencias Múltiples a través de la cual las capacidades de un individuo se podrían medir más allá del razonamiento lógico matemático-verbal. Con este precedente ( y observando en la vida real que la regla del alto IQ o CI no se relaciona necesariamente con el éxito laboral o social) Daniel  Goleman  planteó con mucho revuelo la denominada Inteligencia Emocional, aquella que nos revela como individuos capaces de tomar el control de nuestras emociones, motivaciones y relaciones con los demás. Explicando como el desarrollo de esta condición en niveles destacados (y seguro junto al desarrollo de otros tipos de inteligencias necesarias para el desarrollo de tus tareas y perfil) nos permite mayores niveles de autoestima, empatía y el muy deseado éxito laboral o profesional.

Todas estas teorías determinan  herramientas que nos permiten mejoras en el desempeño de las personas en sus distintos roles (profesionales, familiares, sociales), enfatizo en roles, necesarios para la vida en comunidad y sobre todo para la competitividad.

Las empresas (y todo proyecto comunitario) necesitan personas empáticas, capaces de trabajar en equipos, asumir condiciones  liderazgo situacional y mantener el control de sus emociones  según convenga. Ya los niveles de  instrucción y acceso al conocimiento son cada vez mayores  y estandarizados, lo que vuelve a destacar es lo que aportas además por el tipo de persona que eres.

Entonces estamos nuevamente en la parte del ciclo donde la persona humana cobra denotada relevancia, en buena hora!

A estas alturas la pregunta es ¿Cómo logro ser, más y mejor inteligente? la respuesta desde mi punto de vista está en la palabra SER. Trabajar tu mejor condición del SER.

Los cambios importantes (no digo grandes, dejar un vicio es un gran cambio pero no necesariamente profundo en tu condición de ser humano) son siempre profundos y no se pueden realizar desde “el personaje” desde aquello que con el tiempo somos fruto del querer tener y saber hacer. Influenciados por creencias adoptadas a lo largo de nuestras vidas (algunas que nos mejoran y ayudan, otras muy nocivas) que en mayor o menor grado nos alejan de nuestro YO esencial. De nuestro espíritu o conciencia.

La propuesta de una “nueva” o re-descubierta  inteligencia como la Inteligencia Espiritual abre nuevos caminos a la auto-realización, felicidad y por qué no mayor productividad y rentabilidad.

El desarrollo de La Inteligencia Espiritual se convierte en un camino para vencer en nuestra principal lucha para crecer, vencer a nuestro ego, es también el motor que impulsa la condición humana más altruista, la trascendencia. Ir más allá de nosotros mismos impactando ( tomando conciencia universal) positivamente nuestro entorno, convirtiéndose en una gran fuerza transformadora, que paradójicamente se consigue al mirar hacia dentro de nosotros mismos, conectándonos con nuestro SER esencial, elevando el nivel de nuestra conciencia, más cerca del creador.

La vida “moderna” nos exige re-descubrirnos y re-inventarnos (ver otras entradas en el blog) y el camino de la espiritualidad es hoy en día nuevamente reconocido y valorado, además de imprescindible, en mi opinión. Cultivar tu IE es una acción competitiva desde todo punto de vista. Nos acerca a la felicidad sin mediador, a desarrollar la capacidad de amar y por lo tanto de darse. Motivarse al logro con trascendencia y conciencia. Un cambio profundo, desde dentro, que impacta todo, a favor. Si tú cambias todo cambia.

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Re-descubrirse…una oportunidad para ser mejor

Retomando el tema anterior donde revisamos brevemente la presión que tenemos para re-inventarnos y como esta nos aleja, muchas veces, de la posibilidad de re-descubrirnos. La preguntas que quedan son: ¿Qué nos debería motivar al ejercicio de re-descubrirnos? ¿Qué beneficios nos otorga esta práctica? ¿Hay una edad o circunstancia especial para hacerlo?

Antes de resolver las preguntas debemos ser plenamente conscientes que todas las conductas tienen una estructura y esa estructura está basada en una relación pasado-presente, por lo tanto estamos siendo modelados todo el tiempo por nuestras experiencias de vida y la interacción con los que nos rodean. Todos recibimos “etiquetas” en la infancia y adolescencia, tenemos experiencias buenas y malas que nos “marcan”, vamos construyendo un “personaje” que nos puede resultar mas o menos conveniente en algunas circunstancias, pero personaje al fin. Lo cierto es que encontramos en  el sistema de incentivos de nuestra sociedad, empresas, instituciones educativas y familias premios que resaltan en sobre manera nuestras capacidades y habilidades desarrolladas para  el HACER y TENER, mas no necesariamente para desarrollar el SER. La única manera de re-descubrirnos es buscar estar en contacto con el SER, con nuestra verdadera esencia, desde donde podemos hacer los grandes cambios y mejoras, donde nuestras oraciones serán verdaderas y escuchadas.

Que mejor motivación que conectarnos con nosotros mismos para desterrar algunas CREENCIAS que NO nos aportan y se convierten en pensamientos limitantes, que nos fueron impregnadas en algún momento del tiempo y se convirtieron en un engrama desde el cual  reaccionamos y a partir de ellos, dejamos de ser pro-activos y auto gobernarnos, huimos creyendo que luchamos.

Que mejor que poder hacer cambios reales para mejorar nuestra actitud y pro actividad y ver los beneficios en  los resultados que obtendremos  en muchos ámbitos de nuestra vida, el espiritual, el profesional, el social entre algunos otros. No es fácil pero posible si se cultiva desde el SER practicándolo con voluntad y honestidad.

Para re-descubrirnos y ver claramente en que debemos re-inventarnos, queda claro debemos hacerlo desde la toma de conciencia y trabajo en nuestras barreras o pensamientos limitantes, muchas veces es necesario recurrir a un Coach, otras se resuelven con solo hacer un “inventario” personal y tomar conciencia de lo que no me aporta, otras no podemos reconocerlas y están encubiertas en sub modalidades del lenguaje y no podremos tampoco re-programarlas hasta contar con el apoyo de técnicas como la PNL entre otras.

Existen muchos beneficios del re-descubrirnos, cito algunos:

  • Liberarmos de antiguas “cargas emocionales”
  • Nos habilita para perdonar
  • Elimina la presión de agradar y potencia nuestra identidad
  • Favorece la empatía e inteligencia emocional
  • Desarrolla la Inteligencia Espiritual
  • Permite cultivar el auténtico liderazgo
  • Nos enfoca en lo que realmente queremos para ser felices
  • Mejora el balance de tus objetivos en distintos roles

No hay una época, edad o momento especial  para iniciar la conexión con nuestro SER , mientras más temprano cultivemos la práctica de liberarnos de engramas y pensamientos limitantes, mejor. De hecho durante la adolescencia es un buen momento para hacer el primer inventario y trabajar algunas “herencias” de nuestros padres y maestros.

Hoy en día en el mundo laboral un factor de competitividad ( y empleabilidad) es la satisfacción del individuo respecto de las actividades que realiza tanto en el campo laboral como, social, familiar y espiritual. La capacidad de preservar sus valores y transmitirlos, para eso ya no solo es suficiente entrenar la Inteligencia Emocional sino desarrollar la Inteligencia Espiritual. Trataremos más este tema en una próxima entrada.

Re-inventarse o Re-descubrise

Hoy en día vivimos inmersos en situaciones de cambio constante, en el trabajo, en la familia, en la sociedad, en la manera de consumir, de bailar, de escuchar, en casi toda nuestra cotidianidad se nos imponen cambios, casi se nos obliga a ellos. Algunos expertos  en salud mental afirman que la necesidad de Re-inventarse nace de situaciones externas ya sean positivas o negativas (generalmente) las cuales nos exigen cambios de manera inesperada. Es casi fruto de una “revelación” que me exige transformarme, a modificar mis gustos, aficiones y hasta relaciones. Modifica conductas, dicen es necesario. Conocemos que los procesos de cambio súbitos nos llevan a recorrer procesos mentales que van desde la negación, pasan por la resistencia, para darle paso al optimismo y exploración de nuevas opciones,  hasta su evolución final evidenciada en nuevos compromisos, que traen nueva aceptación y orgullo renovado.

¿Qué beneficio podemos sacar de esta necesidad de cambiar constantemente?

Pues abrirnos paso hacia un futuro más interesante y satisfactorio. Una oportunidad de visión creativa que renueve la estrategia para conseguir nuestros propósitos o quizá renovarlos. Si hay que cambiar fruto de una  crisis, estas siempre terminan configurando una nueva ventana de oportunidad para quien las experimenta.

¿Será suficiente re-inventarse?

En mi opinión no lo es. Es justamente la velocidad de los cambios “impuestos” la que nos lleva a, muchas veces, mutar a personajes que no somos y no queríamos ser. Hay que tener claro que  los grandes cambios, que nos exige un entorno más cooperativo es la capacidad de gestionar nuestros pensamientos (citado por Jimmy Azama, mi trainer en Programación Neuro Lingüística) Así como las organizaciones gestionan aprendizaje, los individuos debemos aprender a gestionar nuestro propio desarrollo, explotando al máximo nuestro potencial. Jimmy agrega “El sistema de gestión, sea personal o de una organización, que no tenga en cuenta los sentimientos y las esperanzas de las personas, no funcionara” La respuesta a la pregunta en este párrafo reitero es NO, no es suficiente re-inventarse es necesario primero re-descubrirse.

¿Qué caracteriza al re-descubrimiento?     

En el re-inventarse hay implícito un abandono de algo, una huida. El re-descubrirse implica introspección, búsqueda, lucha. No es posible hacer cambios desde el “personaje” que fuimos creando en las continuas re-invenciones, hay que hacerlas desde el SER y no solo presionados por el HACER y el TENER que son los principales drivers de la a re-invenciónLos grandes cambios, los trascendentales se realizan desde el SER y para llegar a eso debemos ser conscientes de las respuestas no están en el exterior, sino dentro de nosotros mismos.

Más adelante, en un próximo artículo abordaremos las herramientas con las que contamos para re-descubrirnos, ahora el reto preliminar es tomar conciencia.

Procastinación ¿Por qué dejar las cosas para más adelante?

En el artículo anterior revisamos el tema de la motivación y sus distintas fuentes movilizadoras, las que nos llevan a “hacer cosas” con razones poderosas. ¿Por qué muchas veces postergamos el hacerlas? ¿Postergamos completar una tarea aun cuando la sabemos importante?  ¿Es un ataque de pereza o es algo más?

¿Qué es procastinar?

No es tan simple como el dejar algo para más adelante. Revisando la etimología encontramos pro, que significa “delante de, en favor de” y crastinus que significa “del día de mañana”. En resumen posponer cosas aun cuando sabemos que el resultado de esa acción nos perjudicará y que finalmente la tendremos que hacer a última hora. No es, reorganizar inteligentemente, no es decidir racionalmente no involucrarnos en una u otra actividad, las cuales podrían ser decisiones sabias y a favor nuestro.

Mañana lo hago

Sé que es urgente lo que tengo que hacer, pero me pongo primero a leer mis correos o decido hacer ejercicio u ordenar la oficina, sabiendo que no es lo que debería hacer, pero con eso se dice “estoy ocupado, haciendo cosas, preparándome” finalmente es tarde y se re – planea para mañana. ¿Le suena familiar? Pracastinamos por exceso de confianza en poder realizar la tarea contra el reloj o por falta de confianza en el resultado positivo de la acción. Si creemos que el resultado no será alentador (fruto de una baja auto estima o carencia para encontrar la razón y los beneficios del hacerlo) nos rendimos antes de culminar. Una manera gráfica de reconocer y aproximarnos a la comprensión de la  Procastinación es traducirla a una ecuación. Expectativa (creer poder), asignación de valor (incentivo) y tiempo (costo de oportunidad y amplio margen, sin mayor presión inmediata), son los elementos. Expectativa multiplicada por  Valor y dividida entre la variable Tiempo, será la ecuación base.

Posponer es propio de la naturaleza humana

La lucha entre la razón y el placer es una de las más grandes batallas internas del ser humano. Hace miles de años Platón comparaba esa pugna con un carruaje de guerra donde uno de los caballos simboliza la razón y el buen comportamiento  y el otro la pasión bruta e indómita. A veces los caballos tiran juntos, a veces cada uno por su lado. Freud muchos años después utilizó una analogía muy parecida usando un jinete y su caballo. El caballo es el deseo y la pulsión y el jinete la razón y el sentido común. Todo esto, hoy se conoce, tiene un fundamento biológico. En la corteza pre frontal es donde surge la planificación, gracias a ella tenemos la paciencia para imaginar diferentes resultados y con la ayuda del sistema límbico podemos decidir y tomar acción. Esta interacción es fundamental para evolucionar y también la base para procastimar.

Creer en uno mismo

Nuestras creencias pueden ser los mejores aliados para el éxito o llevarnos a fracasar antes de siquiera comenzar. Sin confianza todo distrae tus sueños ( la tele, el sillón, etc.) y el futuro se convierte en lo que podía haber sido. Dejar de confiar te lleva a procastinar a dudar de tu capacidad de tener éxito y como resultado dejas de esforzarte y sin esa voluntad estas paralizado. Las creencias generan aumento en las expectativas o las afectan negativamente y ya conocemos el rol de la expectativa en la ecuación de la procastinación.

Algunos tips de apoyo

  • Reserva las horas de mayor energía para las tareas más “difíciles”
  • Mantenga una buena condición física haciendo ejercicio
  • Duerma bien y trate de relajarse
  • Respete sus límites y limitaciones
  • Discrimine claramente las tareas importantes y sus beneficios
  • Intercale las tareas placenteras con las centrales en una “negociación” con usted mismo
  • Prémiese por cumplir
  • “Envenene” sus tentaciones y póngale desincentivos
  • Haga una pausa y vuelva a comprometerse cuantas veces sea necesario
  • Cree siempre en ti

Motivación ¿Emoción o razón?

Hola amigos, en esta semana se celebran varios eventos a razón de la semana del emprendimiento (no sé quién la instauró pero es un buen pretexto para poner el tema en agenda) trataré de asistir a algunos a conectarme  un poco más sobre el dinámico mundo del emprendimiento y comentaremos.

Hoy quisiera abordar el tema de la motivación, elemento fundamental en el desarrollo de un emprendimiento,  y competencia (la llamada auto motivación) que un emprendedor debe de cultivar y ejercer.  Hace algunos años (2001) cuando pasaba por las aulas del PAD de la Universidad de Piura, el profesor Pablo Ferreira me enfrentó  a una gran verdad, la motivación es un acto esencialmente racional. Claro, hasta ese momento siempre vinculé, como muchos, a la motivación con la arenga o la sola emoción trasmitida. De hecho si partimos de la etimología de la palabra encontramos que motivus (movimiento) y el sufijo cion (acción, efecto) se vinculan también con la palabra MOTIVO. Motivos o razones para hacer tales o cuales cosas, motivos para decidir hacer (o no hacer) esa es la fuente de la motivación.

Hay muchas teorías descritas respecto a la motivación basadas en las necesidades humanas (teoría de Maslow, Herzberg, Alderfer, Mc Clelland, Vrom  entre otras si les interesa profundizar en el tema) pero yo me quedo con la clasificación expuesta por Pablo Ferreira (la encuentran en su libro Gobierno de personas) que las agrupa en Intrínsecas, Extrínsecas y Trascendentes. Muy cercana a esta clasificación se encuentra lo expuesto recientemente por David Fishman en su reciente libro Motivación 360° donde acoge  a las motivaciones trascendentes dentro de las intrínsecas, libro muy claro para comprender las reales fuentes de la motivación, totalmente recomendable.

Entonces tenemos que la motivación Intrínseca tiene que ver con todo aquello que podemos disfrutar en el proceso del hacer y nos alienta. El aprendizaje vinculado a nuestras necesidades cognitivas, es un gran motivador en nuestra etapa temprana de la vida, descubrir lo nuevo, desarrollar la espiritualidad, el autoconocimiento, la autonomía.

Las motivaciones Extrínsecas tienen su origen fuera de ti y son consecuencias. El reconocimiento de terceros, el salario, los premios, condecoraciones, trofeos, la nota en la evaluación y en general los estados emocionales positivos son grandes motivadores predominantes en la mitad de la vida. Pero en este grupo también se llevan las palmas motivadores (no muy sanos pero muy potentes y efímeras a la vez) como el miedo, la culpa, la desaprobación y los castigos. Las motivaciones extrínsecas suelen ser generalmente efímeras.

La motivación trascendente nos lleva a la más noble de las motivaciones y menos efímera por cierto. Friedrich Nietzsche decía “aquel que tiene un porqué puede soportar cualquier cómo”

La motivación trascendente es motivación de alta calidad y se  encuentra  en los valores, las creencias y principios del individuo. La posibilidad de atender necesidades de otros (el verdadero espíritu de servicio al cliente necesita esta fuente) aun cuando pasen por encima de la suyas propias, dar el ejemplo, enseñar. Esta motivación genera compromiso y máximo esfuerzo. Estas lamentablemente predominan en la tercera parte de la vida, cuando nos enfrentamos a los años y cuestionamos  nuestros legados. Aun cuando el nacimiento de los hijos suelen ser para muchos un gran generador de  motivación trascendente, esta se concentra principalmente en asegurar bienestar económico y de consumo por miedo y culpas del pasado y/o proyectadas al futuro. Espero estar muy equivocado en este último comentario, pero igual lo dejo a reflexión.

Algunos ejemplos:

¿Por qué un vendedor se cambia de trabajo a una nueva empresa?

Motivador extrínseco: ganar más comisiones

Motivador Intrínseco: conocer nuevos mercados y técnicas de venta

Motivador trascendente: Servir mejor a los clientes que atiende.

¿Por qué un médico atiende a un paciente nuevo?

Motivador extrínseco: cobrar la consulta o consultas

Motivador intrínseco: Aprender, experimentar nuevos tratamientos

Motivador trascendente: Curarlo y lograr hacerlo sentir bien

Finalmente ¿Qué motivación necesita un emprendedor? Pues todas, en diferentes dosis y momentos. Si emprender significa elegir una actividad que te genere pasión, entrega y hasta sacrificio, si debes persistir en lograr tu visión, ir aprendiendo en el hacer, conseguir resultados, crear y crear para diferenciarte, persistir, organizar  y persuadir a tu equipo de los valores y frutos del proyecto, trabajar como ejemplo para otros y mantenerte automotivado y optimista, entonces sabes que debes de tener claro el o los por qué de tu emprendimiento. Las razones que te llevan a arriesgar y comprometerte, las recompensas que recogerás, el legado y ejemplo que pretendes construir.

Trata de eliminar el miedo, la vergüenza y la culpa de tus motivos para hacer y busca conocerte más a ti mismo en el proceso. Recuerda que todo tiene un propósito en esta vida y Dios conoce tus tiempos, la fe es y será siempre un respaldo que te permitirá tranquilidad. Contrariamente a lo que algún personaje de la política nuestra citó la plata no llega sola, tampoco el reconocimiento, ni el aprendizaje, se necesita trabajo y coraje.  Feliz semana a los emprendedores que lean esta nota. Dios les bendiga.

Emprendimiento en el Perú

IMG_1365Nuestra economía está creciendo en los últimos 10 años a buen ritmo, hoy en día  desacelerándose pero por encima de la media de la región, las expectativas son buenas. Pero algo tan macro como el PBI nos sirve de manera relativa cuando pensamos en un Emprendimiento, veamos otras cifras. En el Perú de hoy existen casi 2 millones de jóvenes que no estudian ni trabajan por falta de recursos, conocimiento y en general porque no saben por donde empezar. Adicionalmente nuestro país tiene un fenómeno de estructura poblacional que nos presenta desde la década pasada (y se estima durará hasta el 2025) el mayor % de la población entre los 18 y 35 años,  esta es una tremenda oportunidad de demanda de servicios si la asimilamos a la PEA! El emprendimiento es uno de los principales motores para el desarrollo sostenible del país, más y mejores emprendedores generarán más empleo, más ingresos y más tributos, que son fundamentales para la salud económica y social de nuestra patria.

Nuestra cultura y la necesidad de formalización

Muchas veces escuchamos, y seguro hemos sido testigos, del famoso RECURSEO, alegoría criolla a la creatividad puesta de manifiesto para salvar situaciones difíciles, realizar distintos tipos de trabajos y finalmente también capacidad de aprender y realizar múltiples tareas rápidamente (con algunas observaciones a la calidad muchas veces)  pues bien, nuestra  raíz emprendedora esta allí. Si le agregamos un poco de formalidad y métodos  a nuestro ADN emprendedor tendremos ideas de sobra llevadas a la  práctica.

Hoy hay más de 3 millones de empresas en el Perú, las cuales según el INEI son 58% informales y de las 1.3 millones de empresas formales, el 80% son unipersonales quedando solo el 20% formadas como empresas jurídicas, de las cuales el 94% son PYMES. Quedan 1.8 millones de empresas informales que podrían crecer con apoyo adecuado en capacitación y políticas públicas. Si sumamos  los nuevos emprendimientos que diariamente se dan, hay razones de sobra para sustentar que el desarrollo sostenible está en emprender de la manera correcta.

Mercados inmaduros e insatisfechos fuente de emprendimiento

Las imperfecciones de un mercado son la principal fuente de creación de ventajas competitivas, reza un axioma base del planeamiento estratégico empresarial, por lo que también podemos asumir que un mercado mientras más imperfecto o desabastecido de algún tipo de productos y servicios se configura como una gran fuente de emprendimientos. Esta etapa de crecimiento económico y estructura poblacional nos abre una inmensa fuente de oportunidades para crear y también para emular mercados más maduros en su oferta al consumidor, tampoco hay que re inventar la rueda, solo adaptarla a nuestras actuales necesidades.

Fuentes  del emprendimiento

“Épocas de cambio, épocas de miedos y oportunidades” y es allí en las etapas de grandes cambios donde nacen los nuevos proyectos. Una encuesta en universidades peruanas revelaba hace unos 12 años que los estudiantes universitarios en el Perú  se formaban para la empleabilidad, la meta era llegar a la gran empresa e iniciar su camino corporativo, lo cual no está nada mal. Pero si vemos cuan amplia es la oferta de ese sector de la gran empresa (6% de las empresas en el Perú) nos daremos cuenta de una de las razones del desempleo y sub empleo que sostuvimos en la última década. Por suerte eso ha cambiado sustancialmente y hoy los jóvenes ven en la opción de emprender una de las principales motivaciones de su formación universitaria.

Pero, lamentablemente los cambios súbitos en el Status Quo (pérdida del empleo,  recibir una herencia o dinero no esperado)  son aun la principal razón de la puesta en marcha de emprendimientos.  Con esto vemos que falta aún una mayor motivación hacia  esta opción en los no tan jóvenes también, llamados generación X (nacidos entre el 63 y 76)  y parte de los Millennians, generación Y (76 al 90) Motivación para planear proyectos de emprendimiento como parte de sus planes de vida.

Capital intelectual, valor del proyecto,  riesgo y recompensa

Sólo cuando las ideas se sustentan en un bien elaborado plan (no extenso necesariamente) se convierten en capital intelectual que puede ser ofrecido al mercado. Cito una reflexión de mi mentor un gran profesional y mejor persona, Filipino/Americano de  larga experiencia multinacional, respecto a la creatividad peruana “tienen entre los peruanos muchas iniciativas pero pocas finiciativas” un plan es la hoja de ruta para llegar.

Valorizar tu idea será el primer paso para monetizarla. Cuando sabes lo que vale un proyecto sabes a quien acudir para que lo apoye, consigues también un elemento fundamental para dar los siguientes pasos en la elaboración de tu plan de negocios, sabes cuanto arriesgar y que esperar como recompensa. De hecho la motivación del emprendedor generalmente va más allá de lo puramente económico y alberga una gran fuente satisfacción personal y sentido de  trascendencia.

El Plan de Negocio y el Plan de Vida

No es necesario ser un erudito en las ciencias empresariales y económicas para emprender, más sí imperativo tener la voluntad de confeccionar  un plan del negocio claro en los objetivos a conseguir, las estrategias emergen. Muy importante también medir y tomar conciencia   del impacto que este nuevo proyecto representará en tu día a día,  en los distintos roles que debes de desarrollar en tu gran plan de vida. Rompamos el primer mito, un emprendimiento no es sinónimo de tener tiempo libre, mucho menos en la primera etapa del mismo.

Ya decíamos que un emprendimiento tiene generalmente motivaciones más allá de las económicas y así es mejor que sea, ya que permitirá valorar el esfuerzo sobre todo en la fase inicial, donde la recompensa económica aun no es consolidada.

Barreras

En mi experiencia como Coach de Emprendedores muchas ideas no terminan en proyectos y muchos proyectos no llegan a ser empresas por dos principales argumentos: El primero y más frecuente, no tengo dinero. Hoy en día una idea  sustentada en un plan de negocios que muestre objetivos claros y una estrategia para lograrlos validada en un Estado de Pérdidas y Ganancias proyectado al menos a dos años, con indicadores de retorno y punto de equilibrio aceptables, tiene posibilidades de ser acogida ya sea en una entidad financiera, un grupo privado de Inversionistas Angel o finalmente en el entorno familiar. Hay que complementar todo lo anterior con un firme compromiso y adecuada presentación del proyecto para generar confianza. La segunda es el miedo. Sí,  esa necesidad de certidumbre o temor a fracasar que nos inmoviliza. Apelamos a decir que no tenemos datos suficientes del mercado, que falta un poco mas de tiempo para investigar o que estamos ahora con otra idea mejor. Nunca será una decisión fácil apalancar un proyecto con todo lo que tienes, pero será imposible encontrar uno con toda la certeza que necesitamos, así que no queda más que reducir la incertidumbre. Un buen plan sirve para eso pero hace falta  coraje y mucho trabajo para convertirlo en exitoso.

Actitud

Finalmente lo más importante. ¿Cómo enfrentarás los retos cada día? ¿Cómo enfrentarás los problemas que se presenten? ¿ Cuál será tu historia diaria al regresar a casa? ¿ Cómo mantienes viva tu visión del proyecto?

Inicia el día con alegría, agradece cada día tu aprendizaje,  retro-alimenta tu plan, resuelve los problemas. Recuerda TU valor es igual a tus conocimientos más tus habilidades multiplicados por tu actitud.

Nos vemos la próxima entrada, gracias por compartir este blog.

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